AUTORES Y COMPOSITORES

CRISTOBAL OJEDA DAVILA







NACIÓ EN LA CIUDAD DE QUITO EL DÍA 26 DE JUNIO DE 1910
HIJO DEL DR. RAMÓN OJEDA V. Y DE LA SRA. LEONOR DÁVILA


SUS PRIMEROS ESTUDIOS LOS REALIZO EN LA ESCUELA CRISTIANA DELOS HERMANOS DEL CEBOLLAR, CUANDO ERA AUN UN NIÑO SUS PADRES DESCUBRIERON EN EL SUS CUALIDADES ARTÍSTICAS E HICIERON LAS GESTIONES NECESARIAS PARA QUE PUEDA INGRESAR AL CONSERVATORIO NACIONAL DE MÚSICA, DONDE DESARROLLO CON DEDICACIÓN SU TALENTO 
SUS COMPOSICIONES MAS CONOCIDAS SON:
ALMA LOJANA, ESPERANDO, ALEJÁNDOSE, LATIDOS, OJOS NEGROS, HOJAS SECAS, HACIA TI
FALLECIÓ EL 31 DE AGOSTO DE 1932 EN QUITO, DURANTE LA GUERRA DE LOS CUATRO DÍAS A CAUSA DE UNA BALA PÉRDIDA




TOMÁS ABILIO BERMÚDEZ QUIJIJE 





Tomás Abilio Bermúdez Quijije, nació en Charapotó, provincia de Manabí el 20 de marzo de 1931. En la escuela sus compañeros de clases les compraban los poemas y las canciones que el escribía y en su pueblo natal aprendió a tocar guitarra, también tocaba el requinto, el bajo, el bandolín, el piano y el violín. A muy temprana edad fue parte del grupo musical conjunto Bahía y luego del trío los soberanos junto a: Pedro Chinga, guitarra; Alfredo Lamar, voz y maracas; y siendo Bermúdez quien tocaba el requinto, era la segunda voz y el que componía los temas. En 1952, se dio una anécdota casi histórica, contrataron a Los Soberanos. Pero un día antes de la grabación Alfredo Lamar, primera voz del trío, amaneció afónico y urgentemente buscaron un reemplazo. Entonces pensaron en el negrito que andaba de radio en radio con Rosalino Quintero y cuyo nombre no lo sabían. Ruperto Romero Carrión, el compositor del tema a grabarse, dijo que se llamaba Julio Jaramillo", en cuya voz  se gravo la canción política Nuestro líder -letra y música de Ruperto Romero Carrión- en honor al cefepista Carlos Guevara Moreno, que era candidato a la Presidencia del Ecuador.

Bermúdez se instaló en Guayaquil en 1950 a la edad de 19 años, junto a los soberanos donde actuaban en teatros y programas radiales los cuales en dicha época se desarrollaban los grandes espectáculos artísticos, y compuso letra y música, alrededor de 200 temas a ritmos de pasillo, bolero y vals, que fueron grabados e interpretados por una variedad de artistas nacionales, y donde también se dedicó a la producción y dirección artística y musical. Bermúdez se casó en Guayaquil con la cantante de música tropical, Elvira Velasco. Entre 1982 a 1986 dirigió la sociedad de artistas y compositores del ecuador (SAYCE), la misma que en los noventa le otorgó una pensión vitalicia de 300 mil sucres, que con la dolarización se convirtieron en tan solo 6 dólares. Falleció el 15 de mayo de 2003 de un infarto cerebral.




SEGUNDO CUEVA CELI





Nació en Loja, el 10 de enero de 1901 y falleció en Quito, el 17 de abril de 1969.  Fueron sus padres el Dr. Juan Cueva García y la Sra. Zoila F. Celi Castro.
Cuando tenía cinco años por negligencia de un médico y luego por la de un boticario quedó prácticamente ciego, pero desarrolló un finísimo oído musical que ya a la edad de nueve años se presentó, con notable éxito, en público, ejecutando el armonio de una iglesia. En 1920 por pedido de su amigo Emiliano Ortega compuso la música del pasillo Vaso de lágrimas, del poeta José María Egas.
A pesar de ser austero y de poca vida social, lo visitaban artistas, políticos e intelectuales del país, para disfrutar de su conversación y de la música que podía interpretar en los instrumentos que ejecutaba a la perfección: guitarra, acordeón, bandolín y violín. Fue profesor de música en el colegio Bernardo Valdivieso, además de trabajar con programas radiales en la emisora Ondas del Zamora. Perteneció a la Casa de la Cultura Ecuatoriana, y recibió muchas condecoraciones en su tierra nativa. El Dr. Camilo Ponce Enríquez le entregó la Orden Nacional al Mérito, en la ciudad de Quito, donde se radicó por algunos años.
Sus pasillos más conocidos son: Vaso de lágrimas, Pequeña ciudadana, Olvida corazón, Para tus ojos, Corazón que no olvida, y Madrigal de seda, escrito por Leovigildo Loayza.

FUENTE:
PASILLOS LOS MÁS SENTIMENTALES
ESCRITO POR

MARCO E SANCHEZ MATAMOROS

FRANCISCO PAREDES HERRERA



"EL PRÍNCIPE DEL PASILLO", 


Nació en Cuenca el 8 de noviembre de 1891 y murió el 1 de enero, en Guayaquil, en 1952. Fue hijo de Francisco Paredes Orellana (músico) y Virginia Guerrero.  Rodolfo Pérez Pimentel sostiene que es compositor de
957 canciones en cuarenta y tres ritmos diferentes. Uno de los primeros pasillos grabados de su composición fue Rosario de besos en 1930, del poeta Libardo Parra Toro, colombiano. Lo llamaron El príncipe del pasillo ecuatoriano.
En 1933 compuso el pasillo Tú y yo, cuya letra perteneció al poeta, oriundo de Gualaceo, Manuel Coello Noritz. Se suman al extraordinario repertorio obras musicales: El alma en los labios, Un triste despertar, Vamos linda, Como si fuera un niño, Unamos los corazones, transformados en clásicos del pentagrama nacional. En Zaruma (1913) fundó la banda musical de la escuela Juan Montalvo, hoy Centro Escolar Guillermo Maldonado Valencia. Fue profesor de música en el centenario colegio Nueve de Octubre, de Machala, entre 1920 y 1922. En política era de ideología socialista, compuso el himno de este partido. Compartió amistad con valiosos intelectuales del país, sobretodo en Cuenca, al ser parte del famoso Club Estrella, cuyos integrantes eran Remigio y Rafael Romero y Cordero, Rafael Sojos, Carlos Arízaga Toral, Aurelio  Ordóñez Zamora, Honorato Vázquez Espinosa y otros de fino gusto literario y musical.



FUENTE:

DICCIONARIO BIOGRÁFICO ECUATORIANO
DE
RODOLFO PÉREZ PIMENTEL

RAFAEL CARPIO ABAD



Nacido el 23 de octubre de 1905 en Cuenca, Ecuador, hijo del Sr. Joaquín Carpio Cabrera y de la Sra. Margarita Abad Estrella. Su madre falleció cuando él era muy pequeño, por lo que su padre con amor y abnegación, le prodigó todas las atenciones y le enseñó sus primeras letras, pues en razón de su trabajo no pudo enviarlo a la escuela. Más tarde, cuando la situación se lo permitió ingresó a estudiar donde los Hermanos Cristianos.
Asistió al taller de pintura y litografía del ilustre maestro Sr. Abraham Sarmiento, donde siguiendo sus sabias enseñanzas cultivó y sensibilizó su espíritu artístico. Luego de vivir una adolescencia muy agitada en la que trabajó desempeñando diferentes actividades tanto en Cuenca como en Guayaquil, a la edad de veinte años tomó la resolución de estudiar música, para lo cual se dedicó con verdadero ahínco a aprender a tocar el piano. Poco a poco fue perfeccionando su técnica y avanzando en sus estudios de teoría, composición y armonía, hasta convertirse en un verdadero maestro. Fruto de su sensibilidad y talento musical es su magnífica obra creativa que abarca todos los ritmos de la música nacional, y entre sus composiciones más conocidas se encuentran los pasillos Chorritos de Luz, Vivir Agonizando (Hoja Seca), Dolores del Alma, y Ultimo Suspiro; el fox incaico Rosas y Espinas; el cachullapi Baila Cholita; y los pasacalles Perla Ecuatoriana, Panaderita del Vado, y el inmortal Chola Cuencana.

A los 98 años de edad y rodeado del afecto y la gratitud de sus conciudadanos, Rafael Carpio Abad murió en su ciudad natal, Cuenca, el 12 de febrero de 2004.

FUENTE: ECURED


SALVADOR BUSTAMANTE CELI





Este connotado artista lojano nació el 1 de marzo de 1876 en la ciudad de Loja. Fueron sus padres Teodosio Bustamante Vivar, eminente compositor, organista de la Catedral y cantante y doña  Mercedes Celi.
A los trece años quedó huerfano de padre y bajo el cuidado de su madre y hermanos: Vicente, Virginia y Emilia Bustamante Celi. Los estudios primarios los realizó en la escuela de los Hermanos Cristianos. Su primer profesor de música y piano fue el maestro célebre Miguel Agustín Cabrera.
Por una beca que el Cabildo lojano le concede, ingresa en la Escuela de Artes y Oficios, ahora conocido como Colegio Central. Allí aprendió el oficio de talabartería. Al terminar su oficio y titulado en éste, retorna a Loja. Aquí hace amistad con Manuel Torres, quien se convierte en su discípulo de confianza.
Sus ansias de superación, su arte le hicieron que busque nuevos horizontes. En 1906 se traslada a Lima-Perú, donde con paciencia y eficaz estudio adquiere conocimientos de armonía, melodía, instrumentación, contrapunto, composición y fuga. En 1910 regresa a Guayaquil justo cuando existía un enfrentamiento militar limítrofe entre Ecuador y Perú. De dicho conflicto compone el himno Guerrero Ecuatoriano, que define la valentía del país en aquellos tiempos.
Mientras desempeñaba el cargo de organista en la iglesia de San Francisco de Guayaquil, compuso toda una colección de letanías, cantos sagrados y una Misa de Réquiem a dos voces, instrumentada. Más tarde en 1913 abandona el puerto principal y retorna a Loja, donde sembró su inagotable inspiración, incentivando el arte musical entre los lojanos y sus primeros frutos fueron el llamado Septeto Lojano, conformado por reconocidas personalidades como: Segundo Cueva Celi, Francisco Rodas Bustamante, Serafín Alberto Larriva, Manuel Torres, Sebastián Valdivieso Peña y Antonio Eduardo Hidalgo.
Formó la Banda de Músicos Sociedad Obreros de Loja, también la Banda de la Policía. Desempeñó el cargo de organista de la Catedral y el Profesorado en el Colegio Bernardo Valdivieso. Dentro de la música litúrgica se cuentan himnos religiosos al Corazón de Jesús, a Santa Mariana, letanías, villancicos, entre los que se anotan: Ya viene el niñito, En brazos de una doncella, La Virgen y San José, No sé niño hermoso, Lindo niño, Pimpollito del alma, Venid pastores, El leñador.
Con motivo de la coronación de la Virgen del Cisne, compuso su magistral Misa de la Coronación que fue calificada como obra completa por el profesor Steinfort M., del Conservatorio Nacional de Música de Santiago de Chile. La música patriática comprende varios himnos, marchas guerreras y aires marciales, muchos de los cuales se interpretan en escuelas, colegios y en los cuarteles, siendo los más conocidos los siguientes: Himno a Loja, Himno a Bernardo Valdivieso, Himno a García Moreno, Himno a Juan Montalvo.
En la música popular se destacan:
Pasillos: Los dioses, Lucerito, Pasión femenina, Salvemos el amor, Amar sin esperanza, Angélica, Onomástico, Corazoncito, Adiós a Loja, El desterrado.
Habaneras: Pensil lojano, Calma en el mar, La luz de la aurora, Horas de pena.
Polcas: La alborada, Alondra, Serranita, Dioselina. Valses: Victoria, Mi último adiós, América, Varcovi, La Morita,
Vals: azul, Arrullos, últimas quejas, Brisas del Zamora.
Pasodobles: El regimiento pasa.
Boleros: El lojanito, Excúlsior, Huayna Cápac, Tres de Noviembre.
Tangos: Cariuchu, Llactahuahua. Yaravíes: Amor y Olvido.
Canciones Escolares: El álbum escolar, El niño patriota, Qué imán tienes, Canción a la madre, Colombina-Colombina, Las tristes notas, El alfabeto, Himno falangista español.


Salvador Bustamante Celi, fue galardonado con la medalla de oro por el Ilustre Municipio de Loja; una tarjeta y palma de plata concedida por los Comités de la Coronación de la Virgen del Cisne y varias menciones honoríficas y diplomas. Su nombre se perenniza en el Conservatorio de Loja Salvador Bustamante Celi, como un reconocimiento al precursor de la música lojana. Medio año antes de su muerte, el músico-poeta lojano sufrió de artritis que le imposibilitó el manejo de sus instrumentos musicales, el 8 de marzo de 1935 a la edad de 59 años falleció en Loja.

Fuente: Revista Primicias lojanas, volumen I Abril 2005


JOSE IGNACIO CANELOS MORALES




Nació en la Hacienda Pesillo, jurisdicción del cantón Cayambe, y fue inscrito en Ibarra el 3 de septiembre de 1898, A temprana edad fue adiestrado por su padre, cantor y organista, en las actividades musicales.
Estudió en el Conservatorio Nacional de música de Quito, del cual fue un brillante estudiante y donde se graduó de profesor de música en el ao 1921, después recibió lecciones de instrumentación y orquestación. Compuso más de seiscientas obras, por lo que so considera uno de los músicos mas prolíferos del Ecuador.
Triunfó en certámenes convocados en varias ciudades del país, enseñó en planteles quiteños y de Guaranda, y dirigió grupos orquestales, bandas militares. Compuso rondas y cantos escolares y trabajó como organista en templos de la capital Obras: Piedad, Ojos tristes, Un pedazo de alma, Al morir de las tardes, Ósculos, La tarde está de paz, Ojos verdes, Ojos glaucos, Pétalos marchitos (pasillos), La mapa señora (fantasía), Ambato bohemio (chilena), Por tu camino (capricho indio), Evocación, Ansío tus labios (valses), Romanza india, Hello Harrison (marcha), Escena campestre (suite sinfónica), entre muchas mas.


Murió: Cuenca, 1957


 CARLOS ENRIQUE BRITO BENAVIDES





Carlos Enrique Brito Benavides nació en Uyumbicho en la provincia de Pichincha el  12 de noviembre de 1891.
 Su vida la dedicó a la actividad musical; actuó como creador, arreglista y director de banda (como militar asimilado).Hijo del músico Manuel Brito Cruz, adquirió tempranamente conocimientos musicales de su padre, y más adelante tomó clases particulares de piano con el compositor Sixto María Durán Cárdenas. Dirigió bandas de guerra como el Regimiento Calderón Nro. 3, y luego el Batallón Vencedores Nro. 1. Con estas bandas logra recorrer gran parte del Ecuador. Dejó la dirección en 1936. En 1929, Benavides gana un premio en un concurso celebrado en la ciudad de Guayaquil, dirigiendo una de esas bandas.
Muere envenenado en Quito el 2 de febrero de 1943, después de denunciar un desfalco. En ese tiempo trabajaba como contador dentro del Municipio del Cantón Mejía.

Existen varias obras compuestas por Brito, algunas de ellas son: los pasillos "Sombras" (con texto de Rosario Sansores), "Ojos tentadores", "Tus ojeras", "Rosas" y otras composiciones como el Fox Incaico "Cuasmal".




MEDARDO ANGEL SILVA RODAS





Nació en Guayaquil el 8 de Junio de 1.898 en un chalet de la calle Bolívar entre Panamá y Córdova, barrio de la Merced, propiedad de los Arzube Villamil. Hijo legítimo de Enrique Silva Valdés, músico y afinador de pianos que murió relativamente joven y de tuberculosis pulmonar en 1.902 y de Mariana Rodas Moreira, poetisa en ratos de ocio, naturales de Guayaquil y Balzar, respectivamente. Personas pobres que gozaban de la consideración y estima general por sus buenos modales y arregladas costumbres.

Su nacimiento ocurrió a los diecinueve años de matrimonio de sus padres (1) fue hijo único y al poco tiempo de nacido quedo huérfano de padre, transcurriendo su niñez en un chalet pequeñito y de madera ubicado en el callejón Juan Pablo Arenas y Morro, camino obligado al cementerio, donde el niño se acostumbró por las tardes a ver el lento paso de los carruajes fúnebres y el cortejo de los deudos y siendo por demás sensible, empezó a sufrir inverteradas neurastenias.

En 1.904 ingresó a la escuela Filantrópica del Guayas, que por gratuita era conocida como la Universidad del pueblo, ubicada en 9 de Octubre y Morro. También recibía esporádicas clases de piano del Prof. Toribio Sierra, recitaba a Olmedo y fue compañero de juegos de su primo hermano Fermín Silva de la Torre con quien practicaba música y quien sería


(1) Fernando Jurado Noboa ha descubierto que doña Mariana fue atacada físicamente en Ambato en Febrero del 97, mientras vacacionaba por allá, en el barrio de La Merced y después de la hora del almuerzo. Violentada, a poco regresó a Guayaquil y como respuesta del stress óvulo por primera vez, quedando en Agosto embarazada de su esposo.
violinista y profesor de ese instrumento. El joven Medardo Ángel debió tentar por entonces sus primeras poesías "pues le propuso a su primo escribir una opera lírica infantil con versos suyos y música de aquel".

En Enero de 1.910 aprobó la primaria y fue matriculado en el Vicente Rocafuerte bajo el nombre de Ángel Silva. Fue un alumno normal, se distraía mucho en clase y cuando regresaba a su hogar pasaba la mayor parte del tiempo leyendo en silencio.

En 1.913 era amigo de los padres agustinos de la vecina parroquia de la Soledad y practicaba con ellos italiano, francés y latín, idiomas que conoció bien. En la biblioteca parroquial leyó numerosas obras y entre otras la novela "Jean D' Agreve" del Visconde Eugenio María Melchor de Vogué (1.848-1.910) en su versión original francesa, que debió agradarle mucho porque al final el protagonista se suicida por amor, idea que había empezado a obsesionarle y con el paso del tiempo sus visitas a la parroquia se hicieron más frecuentes, pues tocaba el órgano en el Coro por simple distracción.

En Octubre se atrevió a enviar un poema suyo a "El Telégrafo Literario" y como creyeron que se trataba de una producción de José María Heredia no lo publicaron. (2)

Igual chasco llevó en Quito cuando en Febrero del 14 escribió a Isacc J. Barrera, Director de la revista "Letras", quien también creyó que le estaban enviando un poema clásico. Por eso se ha dicho que fue genial desde sus primeras producciones y todo ello sin maestros.


(2) Los autores del estropicio fueron Manuel Eduardo Castillo, José Antonio Falconí Villagómez y José María Egas, quienes debieron investigar al autor, antes de lanzar su producción al tarro de basura.
Ese año tuvo experiencias. Su profesor en el Vicente, Pedro José Huerta, le sacó de clase para que regresara al día siguiente con la melena cortada, lo que no sucedió por la hipersensibilidad del joven, quien prefirió iniciarse como simple obrero en la imprenta Sucre antes de dar su brazo a torcer. Bien es verdad que también necesitaba el sueldo. Agustín Cueva Tamariz ha dicho que Silva era demasiado orgulloso para aceptar una reprimenda, aunque experimentaba el gozo al sentir la exquisita voluptuosidad del insulto.

En la imprenta hacia de todo, corregía pruebas, levantaba tipos, se connaturalizó con las letras y para reivindicarse de las contingencias de la vida, la pobreza y su color de ébano que tanto le chocaba, inició su poemario que tituló "El árbol del bien y del mal", dividido en capítulos con títulos muy sugestivos (La Investidura, las Voces Inefables, Estancia, Libro de Amor. Estampas románticas. Divagaciones sentimentales. Baladas, Reminiscencias y otros poemas. Suspira de Profundis).

En Octubre solicitó a su amigo el periodismo José Buenaventura Navas Villegas la publicación de una de sus poesías titulada "Paisaje de Leyenda" que salió en la revista "Juan Montalvo". Ya era un poeta seguro en la forma y en la música y por eso le recibieron dos sonetos más muy a lo Edgard Alan Poe y a lo Julio Herrera y Reisig, que dedicó Navas.

Su temática oscilaba entre lo ingenuo, elemental y sencillo como era él en su realidad cotidiana y lo elaborado, ampuloso y barroco como aspiraba a ser. Hacía versos a las personas y cosas de la vida y al mismo tiempo se evadía hacía un mundo de seres mitológicos producto de sus numerosas lecturas pues era un completo autodidacta que al paso del tiempo escribirá con profundidad, adentrándose en el alma humana y en su enfermo y conflictivo yo, sin encontrar caminos claros ni respuestas ciertas. De allí su inestabilidad emocional, una angustia existencial cada vez mayor y el suicidio como única salida lógica a tanta confusión y dolor. Por eso admiraba a Jean D' Agreve y adoptó ese nombre por pseudónimo. El haber escogido un nombre tan rancio y extraño a su medio económicamente social y opaco, revela el deseo intimo de evasión a través de las bellas letras, hacia otro sitio extraño y parisién, conforme a la moda chic y extranjerizante de entonces.

En 1.913 fue presentado a Manuel Eduardo Castillo y le comenzaron a publicar sus poemas en las secciones literarias de los Jueves del El Telégrafo y los Lunes de El Guante. En sus ratos de ocio y con amigos de barrio integró en el Centro Musical Sucre, que era de obreros, una banda juvenil.

Igualmente le agradaba, melopeando en susurro con el teclado del compás, recitar sus versos; que se acomodaban más a los sollozos del piano que a la métrica clásica.

En 1.916 su amigo el poeta Aurelio Falconí Zamora le consiguió del Director de Educación Carlos Monteverde Romero, el nombramiento de profesor de la escuela Fiscal diurna No. 11 en Escobedo y Bolívar que dirigía el pedagogo Manuel María Valverde, con sesenta sucres mensuales de sueldo. Así fue como pudo salir del proletariado obrero e ingresar a la baja burguesía.

También empezaron sus colaboraciones en revistas. En "Anarkos", quincenario dirigido por el pianista peruano Ernesto López Mindreu. En "Ateneo" de su amigo el historiador obrero Navas. En "Helios" de Carlos F. Granado y Guarnizo, publicación que tuvo de todo sin ser propiamente modernista. En "Respetable Público" de Alejo Matheus Amador y Eduardo Rivas Ors, semanario de fino acabado, crónicas artísticas y críticas taurinas. Finalmente, en "Renacimiento", donde fue jefe de redacción y colaboró con redactores consagrados como Wenceslao Pareja, Falconí Villagómez, Egas, que ya lo habían aceptado como "igual", por eso aparecieron cuatro bellísimos poemas suyos escritos en prosa poética, tres de los cuales recogería en su libro, crítica variada y dieciséis breves poemas de profundidad filosófica denominados "Suites de Estancias" a imitación del célebre creador de ese género, el griego Jean Moecas. Por eso se ha dicho que en 1.916 Silva entró al círculo de los escogidos y que recién en Enero del 17 al conocimiento del gran público, mediante un divulgadísimo artículo biográfico de su amigo el escritor Próspero Salcedo Mac Dowall titulado "El Niño Poeta", aparecido en el segundo número de la revista "Anarkos", pues de allí en adelante todos se interesaban en conocer al niño genial, buscaban sus poemas, indagaban por sus escritos.

La empresa periodística Prensa Ecuatoriana de Carlos Manuel Noboa Ledesma, dueña de la revista "Patria" en su segunda época, le llevó de Jefe de Redacción, honor grande si se piensa que Silva solo tenía entonces 19 años.

Allí hizo periodismo por primera ocasión en su vida. Escribía, corregía, diagramaba, peleaba en la imprenta y hasta llegó a crear textos publicitarios en verso. Cuando Noboa se ausentaba a Lima ascendía Silva a Director temporal y un día, por algo baladí -quizá su impersensibilidad famosa- se disgustó y salió. El asunto no debió ser trascendente pues con motivo de la edición de su libro regresó a la redacción a entregar varios ejemplares autografiados y se reintegró nuevamente como si nada hubiera ocurrido.

En mayo leyó un hermoso discurso durante el homenaje al gran poeta Nicolás Augusto González que se ausentaba del país y en "Patria" volvieron a aparecer varias de sus secciones, poemas, tres relatos, numerosas traducciones del francés y del italiano.
El Dr. Abel Romeo Castillo ha señalado que en el cuento "El Aviso" aparecido en Agosto de 1.917, Silva escenificó lo que sería su trágica muerte con casi dos años de adelanto. Por eso concluye que ya desde entonces estuviera sufriendo depresiones.

Dicho cuento salió en un mal momento para él. Había entregado a un librero la edición de su obra "El árbol del bien y del mal" en 98 págs. Edición pobrísima de solamente cien ejemplares y portada prerafaelista. La obra costaba dos sucres y al regresar a la semana siguiente comprobó con indignación que no se había vendido ni un ejemplar y retiró los libros, quemándolos en silencio ¿Falta de publicidad? indignado por este fracaso que tomó como un rechazo a su talento, destruyó la edición ¿apresuramiento del poeta, prejuicios, complejos? El fracaso le hizo ver una vez más que vivía inmerso en un ambiente municipal y espeso, pero no todo le era mezquino, numerosas voces amigas le aplaudían, la crítica saludaba sus producciones. Luís Aníbal Sánchez se admiró de la belleza de sus poemas. En Noviembre sirvió de editor de la revista mensual de artes y letras hispanoamericanas "España" que solo salió un número porque fue su venta un fracaso. En Diciembre se agravó su condición económica al quebrar y suicidarse el comerciante Manuel Pereira, propietario de un gran almacén en 9 de Octubre y Pedro Carbo, donde mantenía su madre un pequeño capital ganando interés, de suerte que perdido el haber familiar quedó con su madre y abuela Matea Moreira, costurera analfabeta de Balzar que vivía con ellos, en la más absoluta pobreza De allí en adelante debió mantenerlas con el sueldito de profesor primario y con lo poco que percibía en la revista "Patria”.

En 1.918 comenzó a frecuentar a un grupo de bohemios que se reunían en el Parque Seminario, colaboró en el semanario humorístico quiteño "Caricatura" de Enrique Terán Baca y Guillermo Latorre y empezó a preparar un cuaderno de poesía que iba a titular "Trompetas de Oro" muy a lo Rubén Darío, cuya copia remitió al célebre escritor venezolano Rufino Blanco Fonfona residente en Madrid solicitándole que escribiera el prólogo, pero este se excusó del encargo no sin publicarle un ensayo sobre Manuel J. Calle en la revista ''Hispano Francesa" de la capital española.

Por entonces editó en la revista "Ilustración" de Alejo Matheus una serie de poemas bajo el título de Películas y sostuvo una polémica sobre ellos. Era figura conocida de las letras, gozaba de fama y estimación, visitaba asiduamente a Modesto Chávez Franco –literato aficionado al esoterismo- y sus conversaciones versaban sobre el más allá. Este le aconsejó que no pensara en el suicidio.

En Enero de 1.919 publicó en el folletín del El Telégrafo una novelina rosa de cuatro entregas "Jesús María", bucólica y rural, posiblemente autobiográfica, escrita en Abril del año anterior con motivo de un viaje a Daule y dedicada a su amigo José Eduardo Molestina Sotomayor. El argumento bello, sencillo y sentimental -muy del gusto de la época- le atrajo generales simpatías, sobre todo en el público femenino, que suspiró y hasta mojó pañuelos con dicho amor imposible. El Director propietario del periódico cayó en cuanta que tenia a mano a un joven talentosísimo y le llamó. Las novelinas lacrimosas siempre han dado más dinero que los poemas....aunque estos fueran perfectos, verdaderas obras maestras de arte. ¡Así es el mundo de cojudo!

Como se había alejado nuevamente de "Patria", aceptó gustoso el empleo que le ofrecían en "El Telégrafo" cobrando por semana y pidiendo a veces suplidos, tal su miseria. Concurría los miércoles y sábados de tarde, dirigía la diagramación y el levantamiento de las páginas de los Jueves Literarios, la sección La Mujer y el Hogar y su columna "Al Pasar" donde hizo crítica literaria especialmente dirigida a los jóvenes valores del país....

En Mayo falleció el gran poeta religioso Amado Nervo y sufrió un duro golpe sentimental, emoción que aumentó su hastío de vivir, Hacía un año que mantenía un permanente diálogo con la muerte, a quien menciona como la hermana Tornera en sus relatos de prosa poética.

Su estado de salud no era normal. La autopsia revelaría demasiado grandes el corazón y el hígado. Su vida era una angustia permanente, aunque no lo dejaba comprender sino al paso en sus relatos y como acostumbraba a escribir en metáforas, nadie le creía. Una noche "sintió el aliento de la muerte al ser visitado quedamente por ella. "En otra ocasión se aterró al ver su rostro -el de la muerte- reflejado en el de la mujer amada y hasta pensó por un momento que se estaba volviendo loco.

Ya había nacido su hija María Mercedes Silva, habida en sus amores con la joven Angela Carrión Vallejo, a quien criaba su madre doña Mariana por encargo de algunas monjas amigas suyas. ¡Vaya compromiso para la pobre señora! pero ni el nacimiento de la niña ni otros furtivos romances con mujeres del pueblo ya no, le daban motivo para vivir. Solo la literatura le animaba, escribía incansablemente, tentaba nuevos temas, sus artículos se iban haciendo cada vez menos literarios y más generales, sus poemas se transformaban involuntariamente en versos libres enriqueciéndose con ciertas formas vanguardistas que anunciaban al post modernismo. Un delegado de la candidatura presidencial del Dr. José Luis Tamayo le había ofrecido a nombre del Partido Liberal la secretaría de la legación diplomática en Francia y como gozaba de la amistad personal del hijo de Tamayo el asunto parecía casi seguro. Otros prestantes liberales le apoyaban: Pareja, Molestina, etc.

El Mes de mayo le pareció eterno y pensaba que podía escapar a sus ataques de neurosis entrando en un convento. Sus amigos los agustinos le querían bien y él lo sabía pero no era suficiente. La idea del suicidio lo perseguía con insistencia y un desgano total le quitaba fuerzas. Ya no sentía placer al estar con sus amigos de barrio y hasta había dejado de concurrir al salón "El Búho" y a las veladas nocturnas en casa de Adolfo H. Simmonds ¡Solo le atraía el convento o la muerte!.

El domingo 8 de Junio varios amigos le celebraron sus 21 años, la mayoría de edad, con un afectuoso baile al que invitaron hermosas chiquillas de la clase media. Al comenzar la danza se retiró discretamente a una ventana y sacando de su pecho un ejemplar del Kempis se puso a leer, despertando la admiración de la concurrencia. Una de sus tantas genialidades se dijo entonces, cuando el poeta solo deseaba llamar la atención sobre su gravísima postración nerviosa.

El martes 10 salió a realizar varias gestiones personales. A José María Egas pidió una fotografía de Oscar Wilde para iluminar un artículo que tenía preparado y pensaba publicar la semana siguiente. Por la tarde estuvo en su chalet y posiblemente tomó unas medicinas porque se sentía resfriado. A las 8 y 1/2 pasó por el domicilio de su enamorada Rosa Amada Villegas Moran ubicado en Morro No. 704 entre Quisquís y Bolívar, conversó normalmente con ella y con su madre y luego se despidió.

La señora Moran de Villegas era vecina y comadre de la mamá del poeta y éste concurría a dictarle clases a la niña (Rosa Amada no tenía ni 16 años) a quien cortejaba con insistencia, siendo un si es no aceptado.

De vuelta en su chalet fue al dormitorio, tomó un revólver Smith Weisson calibre 32 que le había prestado días atrás su amigo José Luis Ampuero Abadíe. Su madre entró en esos momentos y muy extrañada le preguntó qué iba a hacer con él. Lo voy a devolver, fue la respuesta. (3)

(3) Minutos antes había vaciado el revólver, poniéndole una sola bala.
Nuevamente en la calle, encaminóse donde los Villegas, subió y pidió permiso para continuar la visita. La viuda le ordenó a su hija que tomara la lámpara del recibimiento y pasara a la sala porque la casa aún no tenia alumbrado eléctrico. Medardo Ángel se sentó separado de Rosa Amada y le dijo que le atendiera, lo dijo insistentemente. Rosa Amada se volteó para dejar la lamparita, el poeta le susurró que se acercase más y enseguida se disparó, cayendo mortalmente herido al suelo entre horribles convulsiones que duraron varios minutos.

Rosa Amada solo pudo gritar: "Medardo". Enseguida entró su madre, su hermano Lizandro y su hermana María Luisa, quienes pidieron auxilio al vecindario. Pronto se llenó la casa de curiosos. Uno de ellos corrió a avisar a la madre pero cuando ella arribó Medardo ya había muerto. Entonces tomó su cabeza, la sostuvo entre sus brazos, la limpió de sangre, besó amorosamente y lloró con terrible desconsuelo.

El proyectil había entrado por detrás de la oreja, suponiéndose que en el último instante el joven pudo haber hecho un movimiento involuntario que desvió la bala. Nunca se sabrá si todo fue un juego -una chanza de las que acostumbraba hacer de vez en cuando- o si por el contrario, se trató de un acto primo.

El suicido de Silva-nervioso, teatral, precipitado, ocasionó un gravísimo escándalo nacional. Se alborotaron los cotarros tejiéndose las más espeluznantes historietas que dieron pie a versiones increíbles que aún circulan. El Comisario Quinto de Policía, Lic. Segundo Esteban Savinovich, ordenó inmediatamente el levantamiento del cadáver y hasta tuvo una frase despectiva para el difunto "Así mueren los morfinómanos y viciosos"

Se siguió el sumario de ley que no arrojó ningún resultado. Declararon varios sujetos. Carlos Ampuero Abadie dijo que Silva le había solicitado el revólver para llevarlo a un paseo campestre.

El sepelio fue concurridísimo, primero estuvo el cadáver en la morgue para la autopsia, luego en el camposanto hablaron los poetas y un representante de la Universidad. Tampoco faltaron coronas fúnebres pero no hubo servicios religiosos por su condición de suicida.

Fue un joven genial aunque desafortunado. Su débil complexión física heredada al padre pretuberculoso y de quien recibió también una exquisita espontaneidad artística, le hizo delicado y sensible. Una fuerte carga emotiva y de personalidad recibida de su madre, junto a sus deseos de superación social y al don divino de la poesía, le hicieron grande. Pero todo ello chocaba con la miseria en que se debatía, que le llevó a tener que solicitar a Manuel Eduardo Castillo un smoking prestado para asistir al antiguo Olmedo a cubrir una nota cultural (4). Tampoco faltó la incomprensión de un medio hosco, huraño al arte y al color de su piel, que le cerraba "las puertas de los mejores salones", donde el poeta hubiera querido brillar por su estro, porque además tocaba muy bien al piano, al punto que llegó a componer unas Rapsodias quichuas perdidas porque no tuvo la prolijidad de llevarlas al pentagrama, porque sabia conversar sobre todos los temas imaginables con lógica, profundidad, sutileza. En síntesis era un bellísimo espíritu encajado en un cuerpo magro, feo, negro-verdoso (tez de ébano se ha dicho después con gracioso eufemismo) ¡Ah, si no hubiera sido tan pobre y tan racial y socialmente débil! ¡ Como habría maravillado al mundo americano, cómo hubiera sido feliz!.

(4) Cuando llegó la bailarina Ana Pallova, asistió al palco de la prensa mamarrachosamente, con un smoking que le quedaba grandísimo y tuvo que semiocultarse para evitar el ridículo, pero esa noche escribió galantemente el más bello y delicado de todos los poemas suyos "Dance D´Anitra” en honor a ella.
Su poesía admirable en un joven de veintiún años apenas, le salva de todo juicio, de toda comparación. Admirable pero explicable su poesía, porque fue un lector autodidacta que llegó a dominar el idioma cubriéndolo con el exquisito y suntuoso ropaje del modernismo, a sus artículos con galante prosa poética, a su crítica literaria con la claridad de juicio, a su novelina con la candidez de las primeras emociones y además escribió cuatro relatos cortos, muchas notas de prensa. ¿Cuánto más hubiera podido escribir? ¿Hasta donde le hubiera llevado su talento?.

Su contextura desmedrada con apariencia de debilidad le hacía casi un niño desprotegido pero él se defendía tras una máscara de fina seriedad y cortesanía, propia de esos tiempos todavía decimonónicos

De estatura mediana, delgado, piel diluida oscura y apagada, propia de la llamada raza cósmica que es todo y es nada al mismo tiempo, puesto que sin serlo todavía está llamada en el futuro a grandes conquistas, fue blanco, negro e indio al mismo tiempo.

Sus ojos brillantes pero no miopes ¿Porqué usaría unos anteojos de cristal sin aumento llamados impertinentes o quevedos? ¿Solo para llamar la atención?... Eso de que sus lentes eran solamente pose se probó hace poco con el par que se conserva en el Museo Municipal.

De facciones finas. El pelo algo rizado y negro le caía en rumbosa melena. Los labios finos, apretados y tímidos aunque carnosos, le rebelaban sensual. Le desesperaba la miseria y le ofendía el color, pero triunfaba con jovencitas del pueblo llano y de la baja burguesía, cuando él hubiera querido ser aceptado por mujeres blancas (madamas les decían entonces) como aquellas que salían retratadas "por ser de la mejor sociedad".


Usaba su atuendo pasado de moda pues ya se vestía a la americana con ropa blanca traída por los gringos del Canal de Panamá. El saco negro de casimir, pantalones a rayas de fantasía, corbata de seda y sombrero de paño. Petrimetre arregladísimo, esteta que adoraba lo elegante y lo elitista, alma de aristócrata que veneraba a Francia y a todo lo francés y odiaba con todas las fuerzas su alma anciana, la prisa de la vida vulgar y común y la luz del día que revela todas las miserias e imperfecciones. Por eso no le agradaba el sudor ni el esfuerzo físico, prefería la tenue claroscuridad de los gabinetes secretos repletas de luz interior y de libros.

Diariamente se desesperaba al tener que dictar clases a los niños cuando estaba llamado a ser el mayor crítico del país, el poeta nacional, a honrar las cátedras más elevadas de cualquier universidad americana. A su amigo Falconí le confesaría que su mayor tragedia era haber nacido para morar un palacio de maravilla y estar obligado a morder la estopa en un figón miserable. ¡ Era tan niño y melancólico!.

Sufría de fotofobia (sentía dolor físico por la luz del día) dolencia grave, nerviosa y propia de las depresiones agudas y lo hubiera dado todo por el título de Bachiller y la aceptación social, que quizá habría alcanzado con el tiempo, de haber vivido más. Le resentí a que no se justipreciara su talento. "Nunca le pagaron lo justo, muchos lo explotaron".

Por eso, aunque acostumbraba charlar alegremente, su alegría era solo la máscara amarga que ocultaba a un niño triste, que se desdeñaba a sí mismo y a la vida.

Nunca se ha probado que fumara opio o se inyectara la divina morfina ni siquiera por curiosidad de principiante, pero como en esos tiempos era común hacerlo entre los intelectuales, no han faltado algunos simples que le atribuyen tales vicios.
En 1 926 Gonzalo Zaldumbide editó las poesías escogidas de Silva en París pero su obra y sus poesías permanecieron desperdigadas hasta que el Dr. Abel Romeo Castillo las hizo publicar entre 1.964 y el 66 en cinco pequeños tomitos. El 84 apareció su biografía escrita por el mismo autor y que es hasta hoy el más completo estudio que se tiene de Silva, aunque bastante horizontal. De esta edición algunos pseudocríticos han escamoteado numerosos datos para elaborar unos pobrísimos ensayos literarios que nada nuevo han aportado ni al conocimiento de la vida del poeta ni a la cabal comprensión de su obra.

DANSE D' AN1TRA.// Va ligera, va pálida, va fina,/ Cual si una alada esencia poseyere,/ Dios mío, esta adorable danzarina/ se va a morir, se va a morir, se muere.// Tan aérea, tan leve, tan divina,/ se ignora si danzar o volar quiere;/y se torna su cuerpo un ala fina,/ cual si el soplo de Dios la sostuviere./ / Sollozan perla a perla cristalina/ las flautas en ambiguo miserere.../ Las arpas lloran y la guzla trina.../ ¡ Sostened a la leve danzarina,/ porque se va a morir, porque se muere!.

SE VA CON ALGO MIÓ....//Se va con algo mio la tarde que se aleja../ mi dolor de vivir es un dolor de amar/ y, al son de la garúa, en la antigua calleja, / me invade un infinito deseo de llorar.// Que son cosas de niño, me dices?.. Quien me diera/ tener una perenne inconciencia infantil, /ser del reino del día y de la primavera,/ del ruiseñor que canta y del alba de abril! //¡Ah, ser pueril, ser puro, ser canoro, ser suave/ trino, perfume o canto, crepúsculo o aurora/ como la flor que aroma la vida... y no lo sabe,/ como el astro que alumbra las noches....y lo ignora! /

EL ALMA EN LOS LABIOS. - Dedicado a Rosa Amada Villegas, escrito a mano en un papel vulgar y con tinta roja, pocos días antes del suicidio.

//Cuando de nuestro amor, la llama apasionada,/dentro tu pecho amante, contemples ya extinguida;/ ya que solo por tí la vida me es amada,/ el día en que me faltes, me arrancaré la vida.// Porque mi pensamiento, lleno de este cariño/ que en una hora feliz, me hiciera esclavo tuyo; /lejos de tus pupilas, es triste como un niño, /que se duerme soñando, en tu acento de arrullo.//Para envolverte en besos, quisiera ser el viento,/ y quisiera ser todo lo que tu mano toca;/ ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento,/ para poder estar, más cerca de tu boca. // Vivo de tus palabras y eternamente espero,/ llamarte mía, como quien espera un tesoro:/lejos de tí comprendo, lo mucho que te quiero,/ y besando tus cartas, ingenuamente lloro.// Perdona que no tengo, palabras conque pueda,/ decirte la inefable, pasión que me devora,/ para expresar mi amor, solamente me queda,/ rasgarme el pecho, amada, y en tus manos de seda,/ dejar mi palpitante, corazón que te adora.//

Este admirable poema fue apasillado sin ninguna misericordia en la década de los años 30 por el notable músico Nicasio Safadi Emén, y hoy es cantado en todo el país y especialmente en las cantinas, como una de las canciones clásicas de nuestra música popular ecuatoriana, lo que a la madre del poeta, que le sobrevivió hasta el 14 de Junio de 1.942, le disgustaba muchísimo, como es lógico y natural, porque sabia que su hijo Medardo Ángel había sido un elegante esteta y no jilguero de cantinas.



DE RODOLFO PEREZ PIMENTEL


NICASIO ESPIRIDÓN SAFADI REVES





Nacido en Beirut, Líbano, a finales del siglo XIX,1 emigró a Guayaquil-Ecuador en unión de sus padres, cuando tenía 5 años de edad. Músico de carácter autodidacto, estudió por cuenta propia y se volvió compositor e intérprete.

En 1910 ya dominaba la lengua de la madre patria y sabía tocar guitarra de “oído”. Todas las noches de ese Guayaquil que no volverá, “el turquito” alegraba a los habitantes de su barrio con canciones ecuatorianas. Decidió aprender música a su manera, dominando la guitarra, el bandolín, el contrabajo y empezó a componer. Al mismo tiempo formó una serie de dúos con: José Alberto Valdivieso Alvarado (Diablo Ociosos), con Zapatier, con el “peruano” Chávez y otros.

Años más tarde, en compañía de Enrique Ibáñez Mora, a quien apodaban "El Pollo", y con quien formó el dúo Ecuador, partió el 4 de junio de 1930, en el Transatlántico “Santa Teresa”2 con rumbo a Nueva York a grabar sus primeros discos para las marcas Ónix de Ecuador, y CBS Columbia Internacional. Grabó así el pasillo "Guayaquil de mis amores", compuesto por el orense Lauro Dávila y con música de su propia autoría, además de otras 37 canciones en 19 discos de carbón de 78 rpm, el 19 de junio de 1930.2 Gracias a este suceso, en Ecuador se celebra el Día del músico ecuatoriano en aquella fecha.3 También realizaron una serie de exitosas presentaciones en ciudades como Buenaventura, Panamá y la Habana.

Nicasio Safadi tuvo muchos discípulos, entre ellos: Carlos Rubira Infante, Olimpo Cárdenas, Dúo Mendoza Sangurima, Julio Jaramillo, Máxima Mejía, Blanquita Palomeque, Dúo Saavedra Palomeque, Nancy Murillo, Vicentica Ramírez, Pepe Oresner, Hnos. Montecel, entre otros.

Contrajo matrimonio con Enriqueta Vásconez en Guayaquil con quien tuvo 5 hijos, entre ellos Cristina Safadi de Diab quien guarda la historia musical de Nicasio Safadi.4 En los últimos años de su vida, una inesperada trombosis lo tuvo durante varios meses cerca del momento final. Repuesto, a costa de tanto sacrificio, quedó sin embargo imposibilitado de mover manos y brazos, por lo que no volvió a tocar su guitarra; a pesar de todo, seguía componiendo llegando a sumar veinte álbumes de sonetos-pasillos. En los últimos años, fijó su residencia en una villa de la ciudadela “La Atarazana”, frente a la cual cruza la avenida que hoy lleva su nombre.

En homenaje a él, la escuela del pasillo en el Museo de la Música Popular Julio Jaramillo Laurido, lleva su nombre.5
Entre sus más destacadas obras tenemos: “Invernal”, “Jilguerito tráeme besos”, “Romance criollo de la niña guayaquileña”, “Así quiero tenerte”; “Evocación nostálgica”, “Suspiro del alma”, “Y ya no he de volver” entre otros.1

Safadi Reves, falleció en Guayaquil el 29 de octubre de 1968, al día siguiente fue sepultado en la misma ciudad mientras entonaban “Guayaquil de mis amores”, tal como él lo había manifestado en más de una oportunidad.





ANGEL LEONIDAS ARAUJO CHIRIBOGA






Nació en Riobamba el 21 de Octubre de 1900, a los 13 años de edad compone su primera canción.

A partir del año 1921 con su haber literario musical enriquece el folklore nacional presentando sus obras: AMOR GRANDE Y LEJANO, NEGRA PENA, TUS OJOS, VASO DE LÁGRIMAS, ALEJÁNDOSE, CON TUS DESENGAÑOS,

MIS PESARES, SOLO, AÑORANZAS, CUANDO ME MIRAS, OJERAS, ALMAS GEMELAS, OJOS NEGROS, y quizá el más conocido de todos por lo polémico de su texto, el pasillo REBELDÍA.

En 1925 recorre otros rincones del país como Fiscalizador de Impuestos y en 1945 publica su libro “HUERTO OLVIDADO” para luego viajar a Colombia y radicarse en Bogotá desempeñándose como Jefe de Redacción de la Revista Estampa, en donde escucha su pasillo OJERAS grabado por la RCA VÍCTOR bajo el título RECUERDO ANGUSTIOSO, atribuyendo la composición a los Hnos. López. Por gestiones del Consulado, hace que se rectifique el error cometido y dicha disquera le propone la grabación de 12 de sus poesías con música de Francisco Paredes Herrera, composiciones grabadas en Buenos Aires por la cantante Marta de los Ríos.

Ha recibido múltiples homenajes en su provincia, tanto del Consejo Cantonal como de la Casa de la Cultura núcleo Chimborazo, fungió como Presidente de la Sociedad de Artistas y Compositores de Chimborazo.

La poesía de Ángel Leonidas Araujo, por su contexto bastante sentido, se consagró para siempre; aún más cuando varias de sus composiciones fueron interpretadas en la voz de la alondra ecuatoriana “Carlota Jaramillo” a quien dedicó su poema llamado Llinllinela (conocido también como: QUIÉREME ASÍ, AL FIN SABRÁS O CARLOTA JARAMILLO) que con la musicalización de Miguel Jaramillo se convirtió en uno de los albazos más representativos de este compositor.




CARLOS AURELIO RUBIRA INFANTE




Nace en Guayaquil el 16 de septiembre de 1921, en el hogar formado por el Sr. Obdulio Rubira y la dama Amarilis Infante. Realizó sus estudios en la escuela de la Sociedad Filantrópica del Guayas y luego en el plantel de la Sociedad Amantes del Progreso, no concluyó la instrucción secundaria porque falleció su padre cuando Rubira tenía 14 años y tubo que dedicarse a diversas actividades para sostener el hogar; se desempeñó como vendedor de barquillos y trabajador de la fábrica de hielo de la cervecería, en la sanidad envolvía veneno para ratones, ayudante de gasfitero, bombero voluntario, ordenanza del batallón Quito No. 2 donde se quedaba a oír la retreta de la banda.

La actividad musical comenzó con su primo Pepe Dredsner, primero cantando en casa y luego en fiestas particulares; cuando aprendieron a tocar la guitarra creció la actividad musical y sus amigos les llamaban Los Mariachis porque su especialidad era la música mexicana.

Su primera composición fue Perdóname madrecita, pues su progenitora se oponía a que anduviera con canciones y guitarras ya que llegaba tarde a casa; un día la madre que le había amenazado en no dejarle entrar a dormir si no llegaba temprano cumplió su promesa, resentido, esa noche se fue a caminar por la ciudad y se encontró con un amigo que viajaba a “La Libertad” donde Carlos Rubira tenía parientes, le pidió que le llevara y accedió, horas después estaba cantando para un grupo de personas en un salón; al siguiente día compuso la primera canción y fue a su madre.

A los 20 años de edad ya era conocido como artista y compositor, además dentro de sus méritos se destaca el de formador de grandes voces del pentagrama; no he sido maestro de nadie, dice modestamente, pese a haber dirigido los primeros pasos de cantantes como Fresia Saavedra, Pepe y Julio Jaramillo, entre otros artistas. Tomó fama por los duetos que formó con Julio Jaramillo, con quien grabó su pasillo ESPOSA, con Gonzalo Vera Santos ROMANCE DE MI DESTINO, con Olimpo Cárdenas formó el dúo los Porteños con quien graba el primer disco hecho íntegramente en el Ecuador; el pasillo EN LAS LEJANÍAS. Nunca estudió música (es talento natural) y fue también “Productor de radio”.

Se desempeñó como presidente de la Asociación de Artistas del Guayas ASAG, Vicepresidente de la Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador SAYCE, Diputado alterno de un Movimiento Independiente en el Congreso anterior, entre otros cargos.

Se ha hecho acreedor a varios homenajes: en 1950 en Chile a donde fue invitado por la Sociedad de Músicos obtiene también el primer premio en improvisación; en Bogotá en mayo de 1978 recibió la placa folklórica como el “Folklorista de América”, fue homenajeado en 1958 en Radio “Tarqui” de Quito en el programa “Fiesta del pasillo” y otras.


Ha compuesto alrededor de 400 canciones entre pasillos y pasacalles, sanjuanitos, albazos, valses, entre otros ritmos. Entre sus composiciones figuran: Guayaquileño, Guayaquil pórtico de oro (Pasillo con letra de Pablo Vela; Ambato tierra de flores (pasacalle con letra de Gustavo Agües Villacrés); Esposa; Por qué, En las lejanías; Lindo Milagro; Lo mejor de mi tierra; El Cóndor Mensajero(Cuya interpretación por Fresia Saavedra lo convertiría en el himno del inmigrante Alauseño a lo largo y ancho del mundo); Playita mía (pasacalle con letra de Bolívar Viera); Mi primer amor (interpretado por Olimpo Cárdenas); Quiero verte madre, Quedas tranquila, Para entonces, Historia de amor, Al oído, Cálmate corazón, Alondra fugitiva, Desde que te fuiste, El cartero, Chica linda, Venga conozca El Oro (pasacalle), El bautizo (albazo), Pedazo de bandido (aire típico), Lo mejor de mi tierra. A las madres le ha dedicado más de 20 canciones; cada provincia del país tiene dedicado una composición suya. El nombre de Carlos Rubira Infante ha logrado mayores proporciones en el campo de la composición musical.

FUENTE:   http://tusecuartistas.blogspot.com/
DE: Ruben Briceno






MARIA PIEDAD CASTILLO DE LEVI







Poetisa, prosadora y periodista guayaquileña nacida el 6 de julio de 1888, hija de don José Abel Castillo y de doña Betsabé Castillo Martiz.

Desde muy temprana edad, mientras realizaba sus estudios secundarios empezó a manifestar sus primeras inquietudes periodísticas, por lo que pronto se inició en dicha actividad bajo la sabia dirección de maestros como José Vicente Peñafiel y José Antonio Campos (Jack the Ripper), recibiendo además los consejos del gran periodista cuencano Manuel J. Calle.

Luego de culminar la secundaria viajó a Francia para continuar estudios universitarios en la afamada Sorbona de París, donde en 1914, al coronar con éxito sus estudios fue proclamada como una de las mejores alumnas latinoamericanas de la promoción.

En abril de 1940 fue nombrada «Delegada del Ecuador a la Comisión Interamericana de Mujeres», institución en la que ejerció la Vicepresidencia y la Presidencia Interina y fue Miembro del Comité Directivo. En 1955, la Unión de Mujeres Americanas, con sede en New York, la proclamó «Mujer de las Américas», distinción que antes que ella sólo habían alcanzado Juana de Ibarbourou, Lucila Godoy (Gabriela Mistral) y Felisa Rincón de Gautier. Ese mismo año fue declarada «Socia de Honor» del Ateneo Ecuatoriano, en Quito, y en 1960, «Socia Benemérita» de la Unión de Quiteños.

Perteneció a la Casa de la Cultura, núcleos del Guayas y de Pichincha; fue socia del National Press Club, de Washington, Miembro fundador del Instituto Hispano-Americano de Arte y Relaciones Culturales, Miembro del Centro de Investigaciones Históricas y del Comité Cervantino de Guayaquil.

Entre sus mejores poemas tenemos: CANCION PRIMAVERAL, YO QUISIERA DECIRTE, OTOÑAL, AÑORANZAS, LAS CAMPANAS y ROMANZA, ANHELO.

En 1961, la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas, publicó su libro «Poemas de Ayer y de Hoy».


Murió en Guayaquil el 3 de marzo de 1962.



CARLOS BONILLA CHAVEZ


Nace en Quito el 21 de marzo de 1923, fue un guitarrista, compositor y contrabajista ecuatoriano. Uno de los pioneros de la guitarra clásica en ecuador.

"Estudió en el conservatorio nacional de música de Quito. Se graduó en el instrumento de su especialidad, el contrabajo, en 1950.

Aprendió como autodidacta la técnica de la guitarra, adquiriendo un estilo singular. Desde 1952 fue profesor de guitarra y fundó la cátedra de este instrumento en el conservatorio de Quito, siendo su primer director y profesor. En esa misma institución musical, por muchos años, enseñó contrabajo

Desde que se fundó la orquesta sinfónica nacional del ecuador (1956), ocupó el primer atril de los contrabajos, hasta cuando se retiró en 1985. En ecuador, ha dado innumerables conciertos de guitarra, como solista o acompañado por la orquesta sinfónica, la cual ha estrenado varias de sus obras. Director del coro de la Casa de la Cultura ecuatoriana (1963-1968). Con esta agrupación coral participó en varios festivales internacionales, en chile, Perú y estados unidos de América. Fue director fundador, de los coros del centro ecuatoriano norteamericano (cena) y de la universidad católica de quito.
Como compositor, Bonilla formó parte de los creadores nacionalistas de línea tradicional. Bonilla escribió también un método para guitarra. Era considerado como el padre de la guitarra académica. Murió el domingo 10 de enero de 2010, a la edad de 86 años, como fruto de un derrame cerebral, en la ciudad de Quito

Algunas obras
Mil años de música para orquesta
Raíces, para guitarra y orquesta
Rumiñahui para orquesta
Chasqui;
Suite andina;
Eco andino;
Acuarela indígena;
Atahualpa (yumbo);
Tambores shyris;
Ponchito al hombro;
Indiecito otavaleño;
Elegía y danza
Preludio y yumbo
Beatriz, (pasillo)
Subyugante, (pasillo)
Cantares del alma, (pasillo)
Sueña mi bien, (pasillo)
Idílica, (pasillo)
Pasillo no. 2,
nocturno, (pasillo)
solo tú, (pasillo).





JORGE  ARAUJO CHIRIBOGA




 Nació en Riobamba el 27 de Febrero de l.892 y fueron sus padres legítimos el Coronel Angel Araujo Ordóñez, Militar, escritor, poeta, Ministro del Tribunal de Cuentas en Quito y Obdulia Chiriboga González, naturales de Riobamba.
El segundo de una familia compuesta de cinco hermanos que crecieron entre Riobamba y Quito. Desde pequeño le decían El Gato por sus ojos verdes y como tocaba de oído piano, guitarra y bandolín, era  muy sociable y extrovertido, siempre tuvo muchos amigos y lideraba los grupos.
Por consejo de su padre entró al ejército nacional. A finales de l.911 intervino en la campaña  constitucional  y combatió en  Huigra y Naranjito. En l.913 fue  enviado a la provincia de Esmeraldas y actuó del lado del gobierno. Allí compuso  una de sus poesías más sentimentales que tituló “Ausencias.” Su padre, que también era poeta, le dedicó la siguiente composición: Carta a mi Hijo.-//  Hijo de mis amores, cuanto diera / por hacer todos míos tus pesares, / y por verte dichoso recorriera / sobre espinas las selvas y los mares.// Recibí tu misiva, que de Jama / me hace saber que tu salud es buena / que el entusiasmo todo pecho inflama / que la hueste patriota va serena. // I la esperanza que conforta hoy día / de tenerte triunfante entre mis brazos / ya que sin ella tu ausencia mataría / mi pobre corazón hecho pedazos.// Tu madre al cielo implora por tu vida / tus hermanos te lloran con exceso / mas la Patria te mira agradecida / y tu padre bendice tu regreso. //
En l.915 fue Capitán Instructor del Colegio Militar Eloy Alfaro de Quito. Por esta época mantuvo un largo compromiso con dos hijos que terminaría de criar  en el  hogar que formó años más tarde con la actriz y cantante de música nacional Carlota Jaramillo.
En l.922 actuó en la obra teatral “Los estudiantes bohemios” compuesta por Carlos Velasco Montesdeoca y estrenada con motivo del centenario de la batalla del Pichincha en el teatro Sucre, sin que se conozca los parlamentos por haber permanecido inédita. Ricardo Descalzi, en su Historia Crítica del teatro ecuatoriano” indica que trata sobre la vida de los estudiantes universitarios de la provincia en Quito, con pasajes llenos de gracia por sus situaciones apremiantes.
El 24 el maestro Rafael Ramos Albuja fundó el “Orfeón Quito”, conjunto teatral de operetas y zarzuelas, con Eva Raquel Echeverría, Maria Victoria Aguilera y otros cantantes y músicos. El 24 actor extranjero Carlos Reboredo dictó un Curso de Declamación en el Conservatorio Nacional al que asistió Araujo y al crearse la “Compañía Dramática Nacional” formó parte de ella.
En Enero del 25 el padre de Jorge enfermó de gravedad y éste organizó una función a beneficio, presentando el sainete cómico “Las Suegras” en el teatro Sucre. En Mayo del 26 Victoria Aguilera constituyó la “Compañía de Operetas y Zarzuelas” con los mismos componentes del “Orfeón Quito” y nuevos actores, quienes pusieron en boga obras extranjeras.
En Septiembre Rafael Ramos Albuja formó la “Compañía de Revistas más Variedades” y al poco tiempo, tras una exitosa presentación en Cuenca se dividieron sus miembros. Jorge  Araujo y las hermanas Inés y Carlota Jaramillo como primeros actores y cantantes formaron la “Compañía de Comedias y Variedades” con Tita Merizalde y Telmo Vásconez.
Marina Moncayo y Marco Barahona formaron a su vez la “Compañía Dramática” y se turnaban semanalmente en el teatro Sucre, dando largas temporadas artísticas y atrayendo enorme público. Finalmente Marco Barahona formó la “Compañía Nacional” estrenando obras europeas y americanas salpicadas de pronto con piezas de autores  nacionales.
Jorge se enamoró de Carlota, jovencita de solo 22 años de edad cuando él frisaba los 35, soportó la oposición de los familiares de ella, que consideraban dichos amores simplemente una locura. Por eso se atrevió a  escribirle Sendas Distintas ( cuya letra consta en la biografía  de ella ) y Sé mía sin luchar, poema que por su actualidad no ha pasado de moda y dice así // Dame tu cuerpo trémulo de ardores / y en espasmos frenéticos gocemos / del sumun del amor, así podremos / sustituir con placer nuestros dolores.// Hagamos realidad nuestros amores; / es inútil el tiempo que esperemos / sé mía, sin luchar, así sabremos / ver el mundo sin odio ni rencores.// ¿Porqué esperamos más? nos ilumina / el fuego en que se prenden las pasiones / sé mía, sin luchar, es la doctrina / que acrecienta la dicha en las acciones./ Amor con posesión jamás declina / amémonos así, sin restricciones.//
  En l.938 fue invitado con su esposa y su hermano Angel Leonidas Araujo, quien también era compositor, a realizar las primeras grabaciones de discos en el país. Tan importante suceso ocurrió en la Radio El Prado, fundada en Riobamba en l.925 por  Carlos Cordovez Borja. El 42 grabó para el sello Ifesa de Luís Pino Yerovi en Guayaquil. Para entonces había compuesto numerosos pasillos y Yaravíes de fama nacional, tales como Adiós, Solo por tu Amor y Morena la Ingratitud, así como Si Tu me olvidas o De Terciopelo Negro, que años más tarde fue utilizado sin su consentimiento como tema musical de fondo en la película francesa “Morir de Amor”, originando un largo litigio que finalmente ganó su viuda.
Entre l.948 y el 51 trabajó como Cajero de los Estancos en Ambato por designación de su amigo el presidente Galo Plaza Lasso. En l.952 fue Director del Panóptico.
 Al cumplir los setenta años en l.962 escribió // Sobre los siete plintos de mis catorce lustros / se sostiene mi vida con dignidad serena, / el barro de la carne ha envejecido mucho / mas la luz del espíritu supera esta condena. / Soy igual que a los 20, de hace 50 inviernos; / jamás una palabra con intención de herir; / tomo la vida en broma, será talvez por eso / que hay tantos resentidos en mi largo vivir. // Setenta años ¡ Qué lejos¡  me parece la vida / la vida que quisiera, la que antes he vivido / con amigos y mutuo respeto y atención; / hoy ya no tengo amigos, me soportan apenas / como un mal que muy pronto será quietud y olvido / o a lo más un recuerdo... sin ninguna emoción..¡
De todas sus composiciones la que alcanzó fama internacional fue “De Terciopelo Negro o Si tu me olvidas”  nombre que le puso originalmente. Primero se cantó con éxito en el Ecuador y al poco tiempo se conocía en México y los Estados Unidos. La compañía de Estampas Hispanoamericanas y Españolas del coreógrafo argentino Joaquín Pérez Fernández  la hizo conocer en Paris, donde electrizó al público como parte de un disco long play con Aires Incásicos o Sortileges de la flaute des Andes. Las compañías disqueras hicieron dinero en repetidas grabaciones con letras en francés y bajo diversos nombres C`Etait pour morir o De Volours Noir, creyendo que se trataba de una composición muy antigua, de autor desconocido. En algunos casos la traducción era tan libre que resultaba nueva aunque conservando el airecito quejumbroso y dulzón del tema; sin embargo, el diario France Soir de Paris descubrió que el autor era ecuatoriano y vivía en Quito. Para entonces el cine ya la había utilizado como banda sonora en la película Morir de Amor. El Gato Araujo inició una acción judicial de reclamación de sus derechos, finalmente la Sociedad Editora de Novedades Musicales  Internacionales de Paris le hizo justicia, anotando su autoría en los Registros  especializados. Honor grande, antes no concedido a ningún compositor ecuatoriano, pero el reclamo económico se volvió tedioso y  nada se consiguió.
A los 76 años, sin enfermedad o molestia alguna, se inspiró para escribir una Carta  de Ultratumba, que dedicó a su adorada esposa. Falleció de un fulminante infarto a las cinco de la mañana del 27 de Febrero de l.970,  justamente el día que cumplía 78 años de edad.

AUTOR: RODOLFO PEREZ PIMENTEL


GONZALO CASTRO RODRÍGUEZ




Arpista y compositor, nació en el cantón Pillaro provincia del Tungurahua el 24 de enero de 1931; desciende de familia de artistas, su padre Don Segundo Manuel Castro (el arpista del Ecuador), que enseño a todos su hijos a tocar este instrumento; formaron el conjunto LOS HERMANOS CASTRO, Juan el Arpa, José el Violín y Segundo la guitarra; luego se integra Gonzalo, que es el menor. La agrupación familiar duró 40 años.

Con su arpa ha realizado infinidad de grabaciones como acompañante de los mejores artistas nacionales de la época de oro, como el dúo Benítez y Valencia, las hermanas Mendoza Suasti, los Miño Naranjo, los Embajadores y Julio Jaramillo. También tiene grabaciones como solista. Ha acompañado a muchos artistas ecuatorianos y extranjeros; Jesús Vásquez, Lucho Barrios, entre otros, con la frustración de que no logró acompañar a Carlota Jaramillo. Ha paseado nuestra música con su arpa por toda Sudamérica, Estados Unidos, España, Hamburgo, y muchos más; sus hijos Iván, Luis y Manolo siguen sus pasos, poseen un estudio digital donde graban las estrellas del momento.

Su hijo Luis recibió su herencia musical y esa vocación y talento la complementó con estudios en el conservatorio Antonio Neumane. Se especializó en guitarra clásica. Fue alumno del maestro Ryuhei Kobayashi.

El maestro Castro comenta: “Es falla del sistema que a los jóvenes no les guste nuestra música ya que es de nuestra propiedad, hay que tenerla viva y no negar lo nuestro…”




CESAR ANDRADE Y CORDERO




Abogado, poeta y escritor cuencano nacido el 31 de octubre de 1904, hijo del Sr. Leoncio Andrade Chiriboga y de la Sra. Clotilde Cordero Bravo.

Todos sus estudios los realizó en su ciudad natal: La primaria en la Escuela San José de los Hermanos Cristianos y la secundaria en el Colegio Benigno Malo, donde en 1922 se graduó de Bachiller.

Dos años después entró a trabajar como Jefe de Redacción del recién fundado diario El Mercurio de su ciudad, dedicándose desde esa época a las letras y el arte. Fue entonces que, buscando ampliar el horizonte de sus conocimientos, mientras trabajaba en el diario asistía también a la universidad cuencana donde en 1933 obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia.

Publicó una extensa producción literaria en la que se destacan obras como “Sinfonía Agreste”, poema con el que obtuvo en 1927 la Violeta de Oro de la Fiesta de la Lira; y posteriormente, “Barro de Siglos” (cuentos, 1932), “Dos Poemas de Abril” (1939), “Ventana al Horizonte” (poemas, 1942), “Hombre, Destino y Paisaje” (1945), “Lo Genético y lo Ambiental en el Escritor Azuayo” (1958), entre otras.

En 1959 editó su libro de cuentos “El País de la Gaviota”, y la Municipalidad de Cuenca le otorgó la presea Fray Vicente Solano. Más tarde, en 1965 el gobierno nacional le concedió la Orden Nacional “Al Mérito” en el grado de Comendador.

Colaboró con El Telégrafo y El Universo de Guayaquil, donde sus artículos aparecieron bajo el seudónimo de Jacobo Delavuelta y Gaspar de Sisalema, respectivamente.

“No ha sido político y no ha querido serlo. Ha combatido a los políticos dañados del Ecuador, que forman un montón, comenzando por quien fue el mayor demagogo de nuestra historia: Velasco Ibarra. Su vida ha estado orientada a exaltar las letras americanas, sin haber lucrado de los gobiernos turbios y de turno, como otros que hallaron fortuna bajo su sombra o que disfrutaron de favores palaciegos…” (A. Lloret Bastidas.- Antología de la Poesía Cuencana, tomo III, p. 344).

En 1977 la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo del Azuay, publicó una antología de su obra poética bajo el título de “Poesías”.

“César Andrade y Cordero, como Gonzalo Escudero y Jorge Carrera Andrade, levantó en alto la poesía postmodernista del Ecuador y acaso del continente…” (ídem. p. 353).

Hombre de elevados principios y grandes conocimientos, ejerció la cátedra de filosofía y de derecho en la Universidad Estatal de Cuenca, y en 1944 fue designado miembro titular de la Casa de la Cultura, dignidad a la que renunció posteriormente.

De su inspiración podemos nombrar: pasillos "Viajera" y "Sabor de lágrimas"; el vals "Ilusión Azul" y el tango "Beatriz" entre otros.


Dedicado a las letras y a sus actividades particulares, murió en su ciudad natal el 10 de octubre de 1987.



ÁNGEL CUSTODIO SÁNCHEZ MEZA




Nació en Babahoyo, provincia de Los Ríos, el 2 de agosto de 1896 y murió en Guayaquil el 27 de marzo de 2000, a la edad de 103 años. Fueron sus padres don Manuel Custodio Sánchez y la Sra. Manuela Meza. En este artista se da una interesante particularidad porque es el hombre de los tres siglos: nació en el siglo XIX, sus composiciones musicales son del siglo XX y falleció en el siglo XXI. En 1914 ingresó al Ejército al batallón Quito Nº 2 en Guayaquil y llegó al grado de suboficial. Aquí aprendió el arte del pentagrama guiado por su maestro Eduardo Osa Madrid. En 1930 trabajó con José Domingo Feraud Guzmán en la difusión de nuestra música nacional. Se radicó desde 1908 en la Perla del Pacífico, en esta ciudad cosechó los más aclamados triunfos fruto de su trabajo y talento al dominar varios instrumentos musicales. Como compositor las obras más conocidas son los pasillos Olvídame, Cómo no he de llorar; los pasacalles Lindo Quito de mi vida (Creado en1948 en la casa de su amigo César Álvarez Toscano, letra y música) y otras creaciones como: Flores tardías, Chola linda, Angelita en tu día, La chicha de Rosita, Padre amado, Hoy en tu santo, Con mi corazón, Hay pobre amor, Busco un amor y Apamuy señora (Sanjuanito – 1917). 

Fuente: Efrén Avilés Pino.

3 comentarios:

  1. quiero la letra de las canciones de cada uno dde estos compositores

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  2. ¿Quién compuso el pasillo ''Ángel de luz''?

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  3. como estan gente de youtube estamos aqui con un nuevo video pra el canal llamado este blog vale pedo xd





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